El 15 de diciembre de 1847 el jefe del ejército norteamericano Gral. Winfield Scott, ordenó  la ocupación militar del país y unos días después el 29 de diciembre de 1847, una columna de unos 600 soldados norteamericanos, al mando del Corl. William T Withers, llega a Pachuca alojándose en el Convento de San Francisco.

 

Bicentenario en Hidalgo
Inicio
Mensaje de Bienvenida
Contacto
La Comisión
Comisión Interinstitucional
Decreto
Reglamento
Subcomisiones
Historia en Hidalgo
Antecedentes Históricos
Hidalgo hace 200 años
Independencia en Hidalgo
Notas Históricas


Independencia en Hidalgo

Juan Manuel Menes Llaguno 
Cronista del Estado de Hidalgo

 

Tres frentes, se abrieron durante el movimiento de independencia en las hoy tierras hidalguenses, el primero en la región de Huichapan, que abarcó las subdelegaciones de Tula, Itzmiquilpan y Zimapan, el segundo en los llanos de Apan en el que se incluyeron Tulancingo, Zempoala y Pachuca y el tercero en las regiones Huasteca y de la Sierra Alta. En el primero destacan sin lugar a dudas  Julián y su hijo José María “El Chito”, los sacerdotes José Antonio Magos, José Manuel Correa y los hermanos José Mariano, Francisco y Cayetano Anaya, en el segundo José Francisco Osorno, Vicente Beristain, Mariano Aldama, Miguel Serrano, Diego Manilla y Miguel Inclán solo por mencionar a los mas importantes y finalmente en el ultimo frente,  Rafael Vizuet,  Pedro Franco,      Jacinto Solares y con ello el famoso grupo de los “Molangueros”


La importancia en el movimiento insurgentes de las hoy tierras hidalguense se derivo de tres factores sustanciales, el primero su ubicación como territorio por donde cruzaban los caminos que unían a la capital con el norte de la Nueva España y los puertos del Golfo, por donde transitaban nutridas conductas de personas y mercancías; el segundo, la importante producción  minera de las comarcas, Pachuca-Real del Monte,  Zimapán y aunque ya en franca decadencia la de Cardonal-Itzmiquilpan, finalmente el tercer factor fue sin lugar a dudas fue el creciente mercado del pulque consumido en la ciudad de México y en general por las poblaciones de la Mesa Central.

Las hostilidades en la hoy región hidalguense, inician 15 días de la proclama de Dolores, el 30 de septiembre de ese mismo año Miguel Sánchez, ocupa Huichapan y otros pueblos de la zona y casi de inmediato, el 28 de octubre, es secundado por Julián Villagrán y su hijo José María el “Chito” y después por los hermanos Anaya, José Mariano,Francisco y Cayetano. La casi inmediata muerte de Sánchez a manos de Julián Villagrán, quien descubre su traición  al movimiento, dejo a este como jefe de las acciones insurgentes en la región.

Las acciones de los Villagrán y los Anaya, interrumpieron prácticamente, el camino entre la ciudad de México y el norte novohispano, sobre todo con la región de bajío, principal proveedor de granos para la capital del virreinato. Lo que obligó al gobierno virreinal a enviar a la región, a importantes militares con nutridos contingentes de soldados a fin de dejar expedita esta vía de comunicación,  sin embargo la acción de los Villagrán mantuvo a la región en su poder.

El 13 de septiembre de 1812, a efecto de verificar la conducta de los Villagran, Huichapan es visitada por Ignacio López Rayón, Presidente de la Junta de Zitácuaro, quien conmemora aquí por primera vez el “Grito de Dolores”. Como lo narra su Secretario en su diario:

 

“Día 16 de septiembre de 1812. Con un descargue de artillería y vuelta general de esquilas, comenzó á solemnizarse en el alba de este día, el glorioso recuerdo del grito de libertad dado hace dos años en la congregación de Dolores …… habiéndose anunciado por bando la víspera, para que se iluminaran y colgasen todas las calles. Asistió don Ignacio López Rayón, con el lucido acompañamiento de su escolta, oficialidad y tropa,  á la misa de gracias, en que predicó el Sr. Dr. Brigadier don Francisco Guerrero, y al tiempo de ella, (se) hizo salva de artillería por la compañía de granaderos de Huichapa(n): a las doce en la serenata, compitiendo entre si las dos músicas, desempeñaron varias piezas selectas con gusto de don Ignacio López Rayón  y (la) satisfacción de todo el publico”

 

Después de la salida de Rayón, los Villagrán son objeto de pertinaz persecución, por parte del realista Pedro Monzalve, quien al tomar Huichapan, logra capturar al “Chito” Villagrán, a quien promete liberar si su padre Julián abandona las armas, ante la negativa de este, Chito es fusilado el 14 de mayo de 1813. Días después Julián, víctima de una traición es aprendido en  la hacienda de Gilitla, donde es fusilado el 21 de junio de 1813. La muerte de los Villagrán es prácticamente el fin del primer frente insurgente.