El 15 de diciembre de 1847 el jefe del ejército norteamericano Gral. Winfield Scott, ordenó  la ocupación militar del país y unos días después el 29 de diciembre de 1847, una columna de unos 600 soldados norteamericanos, al mando del Corl. William T Withers, llega a Pachuca alojándose en el Convento de San Francisco.

 

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Biografía de Don miguel Hidalgo y Costilla

José M. de la Fuente

 

El padre de la Patria, don Miguel Hidalgo y Costilla, nació en Corralejo el 8 de mayo de 1753 y se bautizó en la Capilla de Cuitzeo de los Naranjos, el día 16 del mismo mes y año.


No había cumplido los nueve años de edad, cuando quedó huérfano de madre. El 15 de abril de 1762.
Cursó las primeras letras en Corralejo, a los quince años de edad, en 1768, entró al Colegio de San Nicolás Obispo, de Valladolid, en donde hizo una brillante carrera.

 

Se graduó de Bachiller en Artes, en la Universidad de México, el 30 de marzo de 1770 y de Bachiller en Teología, el 24 de marzo de 1773.
Sin haberse ordenado aún, en 1784, era catedrático de Filosofía y Teología en el mismo Colegio de San Nicolás, en 1786 fue nombrado tesorero en 1791 obtuvo el alto cargo de Rector del mismo plantel; pero renunció todos estos cargos á principios de 1792, en que fue nombrado cura interino de Colima. Con este hecho queda demostrado que Hidalgo no fue maestro de Morelos entró al Colegio en octubre de 1793, cuando Hidalgo tenía ya casi dos años de haberse separado de aquel plantel.


Sirvió Hidalgo en el Curato de Colima solamente unos ocho meses, de 24 de marzo a 22 de noviembre de 1792, y lo renunció, siendo nombrado, después, Cura Propio de San Felipe Torres Mochas, y tomó posesión de aquel curato el  24 de enero de 1793.
Hidalgo era de gran talento y vasta instrucción conocía y hablaba varios idiomas, era de carácter alegre, jovial y comunicativo, todas las noches había tertulias  en la casa y allí se bailaba, se jugaba tresillo y se departía sobre creencias y artes, y se comentaban y discutían los asuntos públicos del día; esto, y las conocidas ideas liberales de Hidalgo, de las que no hacía un misterio, dió motivo para que á su casa se le llamara “La Francia Chiquita.”


En 1803, por permuta que hizo con su hermano don Joaquín, pasó al Curato de Dolores y allí se dedicó Hidalgo á varias industrias fundó curtiduría y alfarería; sembró viñedos para la elaboración de vino, y moreras para la cría del gusano de seda, de la que llegó á tejer telas de superior clase. Todas estas industrias se las enseñaba personalmente á sus feligreses, y ésto y su carácter afable y bondadoso, le granjearon el respeto y aprecio, no sólo de sus feligreses, sino de cuantos lo conocían y trataban, y así vivió siete años en Dolores, tranquilo y feliz hasta la madrugada del 16 de septiembre de 1810, en que dio el grito de libertad, en unión de sus heroicos colaboradores: Allende, Aldama, su hermano don Mariano Hidalgo, don Santos Villa, su vicario el Br. Don Mariano Balleza y don Mariano Abasolo.


Con los operarios de sus fábricas, los músicos, los presos de la cárcel y varios vecinos y rancheros que se unieron, formó un pequeño ejército de seiscientos hombres, con el que salió el mismo día para San Miguel el Grande, y, al pasar por el Santuario de Atotonilco, tomó, de la casa del Padre Capellán, un lienzo con la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe y la colocó en el asta de una lanza para que sirviera de lábaro á su ejército. De San Miguel, pasó á Celaya el día 20 y de allí marchó sobre Guanajuato cuya plaza tomo, el día 28 de septiembre después de una sangrienta y reñida batalla; después pasó á Valladolid en donde hizo una entrada triunfal, el 17 de octubre; de Valladolid, regresó á Acambaro en donde fue proclamado generalísimo y siguió su marcha hasta Toluca y el Monte de las Cruces en donde derrotó al ejército español que, al mando de Trujillo, salió de México a cortarle el paso, el día 30 de octubre, después de esta victoria, regresó rumbo á Querétaro, y en Aculco, fue derrotado por Calleja; con los restos de su gente se dirigió a Valladolid y de allí á Guadalajara. Derrotado por completo por Calleja, en el Puente de Calderón, el 17 de enero de 1811, se dirigió  a Estados Unidos, acompañado de Allende y demás caudillos y, al llegar á Monclova, en las Norias de Baján, fueron aprendidos por el traidor  Elizondo el 21 de marzo de 1811.


Hidalgo y los demás héroes estuvieron presos en el Hospital de Monclova, hasta el 26 de marzo que se les remitió a Chihuahua, en donde los pusieron presos en el Hospital, Real, habiéndole tocado a Hidalgo, como calabozo, el cuarto No. 1. Que era el de la torre.


En Chihuahua, se les formó causa y se les sentenció á muerte; á Hidalgo lo degradaron el lunes 29 de julio y lo fusilaron, en el corral del mismo hospital, al día siguiente, martes 30 de julio de 1811, á las siete de la mañana: —El cuadro lo formaron doscientos hombres del Teniente Coronel  D. Manuel Salcedo, y la Escolta de tiradores encargados de la ejecución, estuvo al mando del Teniente de Janos Don Pedro Armendáriz; los tiradores fueron doce.—Tres descargas no fueron suficientes para privar de la vida al héroe, sino que fue necesario todavía que le dieran dos tiros, á quemarropa, sobre el corazón para que muriera.—Murió Hidalgo á los 58 años, 2 meses y 22 días de edad.


Después de la ejecución, se le cortó la cabeza y fue enviada con las de Allende, Aldama y Jiménez á Guanajuato, en donde estuvieron en unas jaulas de fierro en los cuatro ángulos del Castillo de Granaditas, hasta el 28 de marzo de 1821 en que se mandaron sepultar; y fueron exhumadas dos años después para traerlas á México, con los restos que estaban Chihuahua, y se colocaron en la bóveda del altar de los Reyes de Catedral el 17 de septiembre 1823, y de allí se trasladaron a la Capilla de Sr. San José, desde el 30 de julio de 1893 y desde 1910 se trasladaron a la columna de la Independencia.


Fuente:
(Hidalgo íntimo: apuntes y documentos para una biografía del benemérito cura de Dolores don Miguel Hidalgo y Costilla)